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El Roto / Rábago

De lado a lado / del lado alado

 

07/09/2017     12/11/2017

SOBRE LA EXPOSICIÓN: 
Esta exposición es una ocasión perfecta para poder disfrutar de los dibujos originales que este genial artista publica a diario, y desde los años 90, en el periódico El País y de poder descubrir una de sus facetas menos conocidas, la pintura. Comisariada por Julio Hontana, la muestra que se presenta en la Sala Amós Salvador, permite recorrer De Lado a Lado y El Lado Alado del trabajo de uno de los más importantes artistas españoles, Premio Nacional de Ilustración entre otros muchos reconocimientos.

CARTOGRAFIANDO LA INFAMIA / ARMONIZANDO EL ESPÍRITU
Andrés Rábago nace en Madrid en 1947. Su obra gráfica ha ocupado las portadas y páginas interiores de algunas de las publicaciones más importantes desde los años setenta en España. Primero firmando con el dadaísta nombre de OPS, en una impagable tarea visual, tan deudora de la pintura surrealista y metafísica como de los orígenes del cinematógrafo, y admirable ejemplo de resistencia social contra la dictadura en revistas tardofranquistas como La Codorniz, Hermano Lobo, Triunfo y Cuadernos para el diálogo. Más tarde, OPS se fue diluyendo en el que acabaría siendo su heterónimo definitivo: El Roto. Desde entonces hemos podido disfrutarlo en publicaciones como Ajoblanco, Totem, Madriz, El independiente, el Periódico de Cataluña, Cambio16, Diario16 y desde la década de los 90, diariamente, en el periódico El País.
El Roto es un heterónimo nacido con intención de sumergirse en el espurio simulacro que llamamos realidad, con el fin de identificar y desenmascarar las artimañas que usa el poder para perpetuarse, señalando de paso sus refinadas estrategias para mantener la mansedumbre que nos esclaviza: sin sermón, ni prédica profética. El Roto cartografía, de lado a lado, el territorio de la infamia que nos asola y, para no desfallecer en su empeño, afina esa herramienta tan efectiva: la sátira. Rastrear palmo a palmo este mundo rebosante de vilezas como consecuencias de los actos que hombres y mujeres producen en él, solo puede tener un objetivo siempre inconcluso: recuperar la dignidad y librar de la podredumbre al espíritu humano.
A tenor de las magníficas incoherencias que atenazan nuestras vidas de las que da cuenta en sus viñetas, Andrés Rábago propone otro camino paralelamente a él que aporta el equilibrio necesario para soportar la zozobra de la existencia. A este camino de elevación, de auténtica comunión, solo es posible acceder atravesando el velo de lo cotidiano, dejando tras de sí la caducidad de lo real, para adentrarse en la contemplación de la belleza “no práctica”. A esta segunda vía de exploración pictórica, ascética e intuitiva -la más trascendente sin duda- Andrés Rábago le ha donado su propio apellido. Ese lado alado al que desde hace años Rábago acude también a diario, no con la esperanza de encontrarse al numen que lo custodia, sino porque ese es el lugar natural que atesora la potencia transformadora de la pintura y desde ella podemos armonizar las múltiples dimensiones del Ser.
La exposición que presentamos en la sala Amós Salvador cumple la intención de confrontar su trabajo de dibujante frente al del pintor en un mismo espacio, juntos, para que ustedes compongan su particular naturaleza de las cosas y, como Argullol apuntaba de Lucrecio -y nosotros de Andrés Rábago-, sean cómplices y espectadores de una misma e íntima “voluntad de liberación humana”.

Julio Hontana, comisario de la exposición

Artista:
Andrés Rábago

Comisario:
Julio Hontana

Colaboradores:
Cultural Rioja