Seleccionar página
Volver al padre

Volver al padre

Volver al padre

Abel Azcona

02/06/2022     21/08/2022

Nos encontramos ante la exposición individual más íntima, personal y biográfica de Abel Azcona. La muestra invita al visitante a viajar junto al artista en un recorrido performativo, fotográfico y audiovisual que ha supuesto una travesía al pasado, concretamente treinta años atrás. «Volver al Padre» es un viaje iniciático detonado con la intención de restablecer un vínculo dañado, pero no limitándose a dejarlo atrás sino retomándolo de forma cruda y directa.

El 27 de abril de 1991, el pequeño Abel, de tres años de edad, fue secuestrado por la persona que había asumido su paternidad a efectos legales. Seis meses más tarde fue encontrado en un pequeño pueblo de Extremadura, en un estado cercano a la desnutrición, y habiendo perdido, según los informes oficiales, la «alegría de vivir». Treinta años más tarde, el artista Abel Azcona desarrolla una estremecedora obra en tres momentos. El primero de ellos supone la repetición exacta del viaje junto a la persona que le secuestró. Un año después, Azcona invita al coprotagonista de la obra a formar una instalación corporal mediante performance ante la mirada del público asistente en la Sala Amós Salvador de Logroño. Finalmente, esta misma sala acoge esta muestra expositiva que recopila toda la documentación, cerrando el proceso de varios años de duración.  

En la obra de Azcona son comunes los diálogos continuos con la figura materna. En esta obra de regresión, camina hacia atrás hasta reencontrarse con la figura paterna según su expediente de adopción y papeles de abandono. Una figura paterna que en realidad no lo es, al ser pareja esporádica de su madre a la que conoció embarazada de Abel. La exposición está acompañada de otras obras de Abel Azcona que abordan la paternidad y la masculinidad de diferentes modos. En Expediente 09872, Azcona muestra su propio expediente de los servicios de Bienestar Social. A lo largo de ciento veintiocho páginas encontramos situaciones concretas que llevaron al desamparo y abandono de Azcona siendo menor, posibilitando al espectador conocer e intimar con cada una de las experiencias infantiles y vitales que le han formado como artista y como persona. En este expediente aparece un cartel de búsqueda que repartió treinta años atrás la Policía Nacional por todo el país, documento clave y detonante de la obra «Volver al padre». Además del expediente completo podemos ver Los padres, la primera obra que realizó el artista en torno a la figura paterna, un mural con retratos descriptivos de hombres que pagaron por emplear sexualmente a cada una de las mujeres que participaron en esta pieza.

«Este performer mantiene siempre su actitud de rebeldía y resistencia, desafiando lo “correcto”, plantando cara a la mediocridad, asumiendo la “interpelación ideológica” de la anormalidad. Tienen razón aquellos que le acusan de ser un extremista, especialmente cuando les recuerda la violencia que encubren y potencian».

Fernando Castro Flórez

Abel Azcona nació el 1 de abril de 1988, fruto de un embarazo no deseado. Su madre, una joven politoxicómana que ejercía la prostitución, le abandonó a los pocos días de nacer, y sus primeros años de vida se desarrollaron entre situaciones continuadas de maltrato, abuso y abandono.

Como artista ha realizado más de doscientas exposiciones en importantes instituciones como el Arsenal de Venecia, el Museo de Arte Moderno de Bogotá, el Centro de Arte Contemporáneo de Málaga, el Palais de Tokyo, Fabra i Coats de Barcelona, el Palacio Nacional de Bellas Artes de Bangladesh o el Arte League de Houston. Su ciudad de origen, Pamplona, el Palacio de las Artes de Nápoles, el Museo de Arte Contemporáneo de Bogotá y el Museo Arqueológico y de Arte Contemporáneo de Ecuador le han dedicado diversas muestras retrospectivas con la totalidad de su obra. Auténtica figura dentro del arte contemporáneo europeo, se le ha otorgado el sobrenombre del «enfant terrible del arte contemporáneo español». Fue elegido por la prensa inglesa mejor artista internacional de performance en 2014.

«Nuestro propósito fundamental como artistas de performance es poner en escena el miedo primordial al dolor, a la muerte y a todo lo que compartimos en nuestras vidas, para posteriormente mostrarlo y evidenciarlo frente a una audiencia. Lo revisamos, somos conscientes y le decimos a la audiencia: «Este es tu espejo; si yo puedo hacer esto en mi vida, tú puedes hacerlo en la tuya». Azcona vive en un viaje continuo de transformación. Su cuerpo y su potencia de trabajo han demostrado hasta la fecha una resiliencia radical por medio de acciones derivadas de su historia personal».

Marina Abramović

Volver al padre — Exposición de Abel Azcona

Actividades relacionadas

He aprendido que tienes que rezar por lo que no conoces

He aprendido que tienes que rezar por lo que no conoces

He aprendido que tienes que rezar por lo que no conoces

Obras de la Colección SOLO

03/03/2022     15/05/2022

La Colección SOLO es un proyecto internacional de apoyo a la creación contemporánea con base en Madrid y fuertes vínculos con Cantabria. Fundada por los empresarios Ana Gervás y David Cantolla, cuenta con una colección de arte que reúne obras de artistas nacionales e internacionales desde su constitución hace siete años. La exposición He aprendido que tienes que rezar por lo que no conoces (What I’ve learned is you have to pray about what you don’t know) reúne cuarenta y nueve obras —pertenecientes a treinta y siete artistas— de entre las más de 900 piezas que posee la colección. La selección es una invitación a contemplar la creación contemporánea desde la particular óptica que las obras de la Colección SOLO atesoran.

Concebida con la intención de aproximarnos al futuro más inmediato, la exposición —gracias a los vínculos y recíprocas influencias que establecen las obras seleccionadas entre sí— no entiende de jerarquías cultas o populares ni hace distinciones entre disciplinas artísticas. Así, las innovaciones tecnológicas beben de principios artísticos arraigados en la tradición plástica y, a su vez, la pintura, la escultura, el dibujo o la música se renuevan constantemente por influjo de estas nuevas realidades procedimentales. En este continuo fluir por técnicas y conceptos, la Colección SOLO va construyendo su idea de lo contemporáneo: el Antropoceno y sus consecuencias; lo monstruoso; el humor y la ironía; lo siniestro; el Apocalipsis y el colapso; o la deshumanización rampante, son algunos de los temas que podemos rastrear en las obras de esta muestra.

De este modo, podemos explorar nuestro tiempo a través del ukiyo-e y su eco en artistas orientales y occidentales próximos al superflat, el anime o la cultura del videojuego, pasando por la cultura pop, el llamado lowbrow o la nueva escuela de Leipzig, hasta llegar al fértil y acelerado territorio de la creación artística new media que incorpora la Inteligencia Artificial o el crypto art. En definitiva, las creaciones digitales más experimentales, incluyendo sus derivas virtuales en cualquiera de las variantes que nos ofrecen hoy las nuevas tecnologías y sus singulares categorías.

Por su parte, Pablo Caldera, Manuel Padín, Margot Rot y Claudio Hontana han tenido el difícil encargo de ayudarnos a desentrañar los aspectos ocultos de la selección de obras. Sus textos —que pueden leerse en el libro editado con motivo de la exposición— han sido escritos con toda la libertad que su juventud les dicta. Gracias a su desprejuiciada «insolencia y su severidad»  cuyo objeto es echarnos «jarros de agua fría», que, como decía Jean Cocteau, «es nuestra higiene»— y cada uno desde su ámbito investigador nos ofrecen su propia visión del intrincado mundo de referencias estéticas y trasuntos conceptuales que los artistas seleccionados muestran en sus obras. Como colofón, la Doctora Yvette Sánchez nos ofrece un breve estudio sobre «artistas coleccionistas» y las derivas del coleccionismo en la actualidad.

Las cuarenta y nueve obras que pueden contemplar en la Sala Amós Salvador de Logroño están bajo el paraguas del título generado por la obra Appropriate Response, del artista Mario Klingemann. Nos pareció adecuado que dicha obra fuese quien, usando de su capacidad generativa de frases con aspiraciones trascendentales, «creara» y diera título a nuestra exposición. He aprendido que tienes que rezar por lo que no conoces, en su caprichosa aleatoriedad lingüística, expresa con inquietante ambigüedad algo tan certero como enigmático. La Colección SOLO es una joven colección de arte contemporáneo en construcción cuyo embrión tenemos la oportunidad de mostrarles en esta exposición. Son testigos —créanlo— del nacimiento de una colección de arte irrepetible.

Comisario:
Julio Hontana

Artistas:
Miriam Cahn
Mario Klingemann
Neo Rauch
Ryan Mosley
Danny Fox
Keiichi Tanaami
Mu Pan
Utagawa Kuniyoshi
Peter Saul
Mary Iverson
Raymond Lemstra
Daewon Yang
Egor Kraft
Paul Noble
Willehad Eilers / Wayne Horse
Mercedes Helnwein
Aaron Johnson
Todd James
Cassie McQuater
Faig Ahmed
Ryan Travis Christian
Johan Deckmann
Vanessa Barragão
Ahn Doo-Jin
Luiz Philippe Carneiro
Eric Nado
Filip Custic
Tony Matelli
Emilio Villalba
Nik Ramage
Ryan Heshka
Nina Saunders
Tilo Baumgärtel
Motohiro Hayakawa
Yoshitaka Amano
Jon Fox
Willie Cole

He aprendido que tienes que rezar por lo que no conoces— Colección SOLO

Actividades relacionadas

La mirada ambulante

La mirada ambulante

La mirada ambulante

Alfredo Tobía

15/12/2021     13/02/2022
Persiguiendo un deseo del que probablemente ninguno de los dos era consciente hasta que fue formulado en voz alta, Ariel Rot y Alfredo Tobía hicieron el petate y se embarcaron en una aventura que los llevó a recorrer nuestro país durante tres años con la intención de «escucharlo». Y como no hay viaje que se precie sin su correspondiente cuaderno de bitácora, Tobía fue captando con su cámara a los personajes con los que compartieron momentos extraordinarios, músicos de diferentes géneros, vinculados a sus lugares de origen, que configuran el panorama sonoro  y emocional de nuestra geografía: Tarque en la playa de Bolnuevo, Kiko Veneno en los arrozales de Coria del Río, El Drogas en Puente la Reina, Christina Rosenvinge en la Real Fábrica de Telares de Madrid, Anni B Sweet en La Alhambra, Love Of Lesbian en el Circo Raluy Legacy, Fito Cabrales bajo la grúa Carola en Bilbao… Y así, kilómetro a kilómetro, canción a canción, disparo a disparo, fue fraguándose La mirada ambulante, la prueba palpable de que «un viaje se vive tres veces: cuando lo soñamos, cuando lo vivimos y cuando lo recordamos». 

Era una época de tribulaciones y al estilo de Maqroll el Gaviero, el personaje de Álvaro Mutis, erraba por la calle del Desengaño en busca de un desenlace incierto, sagrado y desconocido. Me detuve frente a una valla de obra a mirar los carteles de los próximos conciertos en la ciudad. Era una valla oxidada y abollada por el tiempo como los pasos inseguros que me guiaban. Allí se desplegaban las ofertas de Kiko Veneno, Anni B Sweet, Love of Lesbian, Amaral, Tarque o Christina Rosenvinge, tapándose unos a otros, ofreciendo un desconcierto de oportunidades. Apenas visible estaba la fotografía que Ouka Leele hizo de un tipo a punto de volarse los sesos para el primer disco de Los Ilegales. En el suelo estaban los restos de un cartel de Tequila. La cara de Rot, desgarrada por los acordes de su guitarra, entonaba los cantos de la tripulación. En el bar del Pez, el tugurio regentado por el Lobo Reboredo y frecuentado por poetas malditos, la bohemia y tipos de versos libres, habíamos fabulado con la idea de embarcarnos en un viaje sin documentos, en una road movie digna de Hunter S. Thompson. Un Sancho Panza necesita de un Quijote, como Thelma necesita de Louis o Butch Cassidy de Sundance Kid.

Hey Ariel, take a walk on the wild side!

Así comenzó una experiencia inolvidable. El rodaje de un largo viaje de rock and roll, de música, de amigos y vasos tan llenos como vacíos recorriendo las raíces de la música española. Siendo consciente de que iba a vivir momentos decisivos, quería aportar mi mirada fotográfica a una sinfonía tan onírica como irrepetible, la de un país para escucharlo. Como en aquellos años dorados setenta en los que viajaban juntas una Leica y una Fender, empezamos a escribir este cuaderno de bitácora con sus acordes y desacuerdos. Durante tres años recorrimos Iberia, sus recónditos paisajes y sus paisanajes musicales. Con Rot como capitán y yo oteando el horizonte desde la gavia, nos colgamos las correas, afinamos las cuerdas, hicimos foco, cuadro y claqueta. Recorrimos autopistas y carreteras secundarias. El barco nos llevó a andenes y aeropuertos, a espacios infinitos donde encontramos poetas y juglares del ritmo y del compás.

Fotografía y música, la acción de la luz, el arte de los sonidos y el silencio. Un viaje se vive tres veces: cuando lo soñamos, cuando lo vivimos y cuando lo recordamos.

Alfredo Tobía

Artistas: Alfredo Tobía

La mirada ambulante. Una «road movie» musical Exposición de Alfredo Tobía

Actividades relacionadas

Visitas con banda sonora

Visitas con banda sonora

  Todos los sábados y los días de Actual (del 2 al 8 de enero) en horario de tarde
Sala Amós Salvador

Visitas con banda sonora

Visitas con banda sonora

  Todos los sábados y los días de Actual (del 2 al 8 de enero) en horario de tarde
Sala Amós Salvador